Es un nuevo día y alisto mis cosas para dejar "Maria la Gorda" y visitar la capital de Cuba, La habana, donde espero disfrutar de su arquitectura. Voy con Jose un lugareño que se dirige a la ciudad y amablemente me lleva en su viejo camión.

Aprovecho para preguntar a Jose durante el viaje sobre la cultura y riqueza de esta nación, así no solo aprendo de lo que pueda ver en la Habana también de todo lo que es Cupa en su totalidad..

La cultura cubana es un crisol donde se funden manifestaciones culturales de 3 continentes: Europa, Africa y Asia lo que le ha dado esa dimensión de universalidad de la que goza. De allende la Mar Océano llegaron desde España en sus barcos los conquistadores y como consecuencia de esa gesta desaparecieron los aborígenes en apenas 40 años, víctimas de enfermedades desconocidas hasta entonces, de malos tratos y del fuego de los arcabuces y el golpe de las espadas. Después llegaron, también en barcos, los esclavos africanos traídos para atender la creciente economía de plantaciones y ya en el siglo XIX llegaron culíes chinos, colonos franceses desde Haití huyendo de las huestes de Toussaint L'Ouverture y mas tarde siguieron llegando españoles de Islas Canarias, Galicia y demás regiones de la Península Ibérica y llegaron también norteamericanos, suecos, japoneses, judíos y de toda esta diversidad surgió la unidad, una cultura propia que se gestó a lo largo de los siglos y que es producto del mayor de los mestizajes.

Literatura.

La literatura cubana comenzó a desarrollar su propio estilo en los primeros del siglo 19. La primera obra en verso, data del año 1608 y se escribió en la villa de Puerto Príncipe por el canario Silvestre de Balboa. En la primera mitad del siglo XVIII, hacia 1733, apareció la primera obra teatral de autor cubano que se tiene noticia: El príncipe Jardinero y Fingido Cloridano, del capitán habanero Don Santiago de Pita. Las principales obras publicadas en Cuba durante ese tiempo eran de un carácter abolicionista. Notables escritores de este género incluyen Gertrudis Gómez de Avellaneda y Cirilio Villaverde.

En 1790 con la aparición del Papel Periódico de La Habana, la burguesía criolla logra un espacio importante. Manuel de Zequeiro y Manuel Justo Ruvalcaba, se consideran los poetas más representativos de este siglo XVIII. En ambos el sentido de lo cubano va emergiendo lentamente con el amor y deleite por las riquezas del suelo, dedicando sus versos a exaltar la piña, el mamey y otras frutas tropicales.

Tras la abolición de la esclavitud en 1886, el centro de atención de la literatura cubana se enfoco en la esclavitud. Temas dominantes de la independencia y la libertad se ejemplifican por José Martí, quien encabezó el movimiento modernista en la literatura latinoamericana. Escritores como el poeta Nicolás Guillén se centraron en la literatura como la protesta social. Unos, como Dulce María Loynaz, José Lezama Lima y Alejo Carpentier trataron con carácter más personal cuestiones universales. Y otros, como Reinaldo Arenas y Guillermo Cabrera Infante, ganaron reconocimiento internacional.

Es en siglo XIX cuando nacen los grandes poetas y comienza a consolidarse así la tradición en la poesía cubana. Versos tan hondos y hermosos como los de Julián del Casal, Plácido, El Cucalambé, Juan Clemente Zenea, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Juana Borrero, José Jacinto Milanés, Luisa Pérez de Zambrana, José María Heredia y José Martí, quien es la figura literaria más representativa del país pues su vida, ideas y heroica muerte lo identifican como el Héroe Nacional. Todos ellos dejan la huella de una lírica exquisita que, aunque romántica, supo en algunos casos, sobrepasar los límites del sentimiento para ofrecer versos de absoluto comprometimiento.

En el siglo XIX se escribe la primera gran novela cubana, Cecilia Valdés, por Cirilo Villaverde. Otras novelistas importantes que aparecen son Ramón Meza y Gertrudis Gómez de Avellaneda.

La poesía del siglo XX, inquietante por su diversidad de estilos como el siglo mismo, se crece con los nombres de José Zacarías Tallet, Regino Pedroso, Emilio Ballagas, Regino Botti, Nicolás Guillén, Carilda Oliver, Heberto Padilla, Virgilio Piñera, José Lezama Lima, Roberto Fernández Retamar, Gastón Baquero, Nancy Morejón, Antón Arrufat, Eliseo Diego (premio Juan Rulfo al conjunto de su obra), Cintio Vitier, Fina García Marrúz, Mirta Aguirre, Pablo Armando Férnandez, Guillermo Rodríguez Rivera, Angel Augier, y Dulce María Loynaz (premio Cervantes de la Academia ).

La novela tuvo un desarrollo acelerado durante el siglo XX con escritores que empiezan

rápidamente a obtener importantes reconocimientos internacionales. Así las obras de Miguel de

Carrión, José Soler Puig, Dulce María Loynaz, Severo Sarduy, Miguel Barnet, Leonardo Padura, Senel Paz, Pablo Armando Férnandez, Luis Rogelio Nogueras, Virgilio Piñera, José Lezama Lima, Abilio Estévez, y Alejo Carpentier (premio Cervantes de la Academia ). En la actualidad la narrativa es uno de los géneros que con más seguridad se ha desarrollado en los jóvenes escritores.

Musica

La música es con casi toda seguridad la manifestación artística cubana mas difundida en el mundo. Ya desde principios del siglo XX la música cubana se expandio fuera de los limites de la isla y desde entonces han tenido similar exito la mayoria de los ritmos que han surgido, estableciendo pautas incluso a nivel internacional.

De los ritmos populares cubanos los mas difundidos son el son, el danzon, el chachacha, el mambo, la actual salsa, que es una derivacion del son. Ademas, haciendo gala de la universalidad de la cultura cubana, tambien existe un jazz cubano, asi como un hip hop y rap cubanos,con raices en el jazz de Estados Unidos y el reggae de Jamaica y con un altísimo nivel internacional.La música cubana está signada por un complejo proceso de vínculos histórico-culturales, que se evidencian en los diversos elementos constituyentes de las distintas esferas de creación e interpretación.

Comprender todo ello permite explicar la profunda interrelación dialéctica entre las músicas de tradición folklórica y popular, así como las enmarcadas en el ámbito de la llamada música culta, clásica o de concierto que, constantemente, se reacomodan en un dialogo intercambio de renovación y permanencia bajo los mas diversos códigos de percepción estética.

Desde los primeros momentos, esta manifestación se ha apropiado de sutiles elementos heredados de las diferentes maneras de hacer que nos llegaron junto con la colonia, entre los que se destacan los fundamentos hispánicos y africanos en sus más disímiles propuestas étnico-culturales.

La música cubana, es parecida a varios estilos musicales latinoamericanos, como la salsa. El principal estilo musical cubano es el Son. Cuba ha sido influenciado por el desarrollo de múltiples estilos musicales tanto del siglo XIX como del siglo XX. Las raíces de la música cubana se encuentran en los Cabildos, los cuales eran una forma de club social entre los esclavos africanos traídos a la isla. Los Cabildos se formaron a partir de los Igbos, Araras, bantú, Carabalies, Yorubas, y otras tribus. Los Cabildos preservaron las tradiciones culturales de África, incluso después de la Emancipación en 1886 se vieron obligados a unirse con la Iglesia Católica Romana para la preservación de su cultura. Al mismo tiempo, una religión llamada Santería se estaba desarrollando y muy pronto se extendió por Cuba, Haití y otras islas cercanas. La Santería influyó en la música cubana, tanto así que la percusión es una parte inherente de la religión. Cada Orisha se asocia con los colores, las emociones, santos patrones de la iglesia católica romana y ritmos de tambor llamados Toques. En el siglo 20, los elementos de la Santería habían aparecido en la música popular y en las formas populares.

La música popular cubana es muy diversa y han sido influenciados por diferentes culturas. La unión de los pueblos españoles, los esclavos de África, y el resto de las poblaciones indígenas del Caribe creando diferentes estilos musicales en todo el Caribe.

El Son y el Bolero llegaron a La Habana desde las provincias orientales, específicamente de Santiago de Cuba. El bolero apareció a principios de este siglo con los grandes compositores Alberto Villalón y Sindo Garay, con gran influencia de Pepe Sánchez (que escribió el primero Tristezas en 1883). Aunque las principales canciones de la vieja trova eran boleros, se destacaron como compositores de este género Orlando de la Rosa, César Portillo de la Luz ( Contigo en la distancia ) e Isolina Carrillo, quien dejara uno de los legados más sublimes de todos los tiempos con el bolero Dos Gardenias .

Las nuevas condiciones de vida determinadas por la Revolución de 1959 constituyó un incentivo para el desarrollo artístico en su más amplia dimensión. La apertura de centros institucionales -Escuela Nacional de Arte, Escuela de Instructores de Arte y años después el Instituto Superior de Arte -cuya responsabilidad fue el rescate de las tradiciones y la promoción del talento artístico desde todos sus orígenes, entre otros objetivos diseñados sobre la base de un profundo proyecto humanístico, llevó sin dudas a la continuidad de toda esa larga tradición ya existente en el país, a la vez que contribuyó a la canalización y sedimentación de vivencias musicales adquiridas con anterioridad por los múltiples artistas en sus contextos familiares o vecinales. Todo este convulso proceso social dio lugar a una amplia evolución cultural de la cual hoy somos testigos. La obra musical se vuelve reflejo, desde los más variados ángulos, del proceso revolucionario, y hoy se conservan antológicas cantatas en homenaje a importantes momentos históricos.

En Cuba el hip hop y rap es uno de los nuevos géneros musicales y es popularmente la más aceptada por los jóvenes. Inicialmente, el hip-hop fue rechazado por el país a causa de su afiliación a los Estados Unidos y el capitalismo. A medida que la juventud cubana y los raperos ponian su propia letra y estilo el gobierno dejó de asociar la música con el materialismo. En Cuba el hip-hop eventualmente se convirtió en la voz de una nueva generación. Esta música representa una nueva forma de expresar sus propias ideas sobre los contextos políticos y sociales. Sus letras contienen mensajes que obligan a las personas a reflexionar sobre la raza y la identidad en Cuba. En esencia, en Cuba el hip-hop se puede considerar la revolución de esta nueva generación que se crió en la isla después de la caída de la Unión Soviética y el comunismo, donde "los rebeldes utilizan letras, no armas de fuego" y que "los soldados son raperos y sus misiones son combatir la pobreza y el racismo".